QUE HICISTE CON TU VIDA - TOMO III

31 Qué hiciste con tu vida rismo IAVA y correr algunas carreras por el campeonato argentino. Pero dejé de correr en el Campeonato Argentino porque me llevaba mucho tiempo y no quería abandonar mi empresa, que es de lo que vivía. —¿Cómo fueron los comienzos en el mundo de los negocios? —Empecé con un petit mayorista en un garaje y después terminé con una empresa bastante grande. —Tu vida siempre estuvo ligada al trabajo. —Muchos ven ahora la película, pero no la ven desde el principio... Cuando tenía 18 años corria, a los 21 mi papá vendió el negocio. Entre activos y pasivos quedamos sin ninguna deuda pero con el activo muy chiquito. Mi padre, más que plata, me dejó muy buen concepto con los proveedores porque era de una conducta intachable. Los otros días estaba con una gente medio vecina de la calle Chile, donde puse el negocio, en una casa que nos entregó el socio de mi padre. En ese garaje puse el negocio y ellos me veían salir a repartir en una camio- neta. Lo único que tenía era un garaje, así que tenía que salir. —Venta directa... —Me acuerdo que iba a Sarmiento, especialmente a Media Agua y me quedaba todo el día. Un día me había ido muy mal, todos los clientes me decían tengo, tengo, a las 11 estaba desocupado. Me dije: Voy a seguir un poco más allá y llegué hasta Mendoza. Y en Mendoza me fue muy bien vendiendo y dije, la semana que viene me hago un día de Mendoza y ya después de años puse un vendedor, después una sucursal en San Juan, después otra en Mendoza. —Te empezó a ir bien... —Me empezó a ir muy bien y en San Juan y Mendoza crecí. Después me puse en Córdoba, a los años en Tucumán, después en Mar del Plata. Crecimos con varias sucursales. Empezamos con 40 metros cua- drados cubiertos de mercadería y terminamos por 40 mil metros cua- drados cuando vendimos la empresa. —Es un negocio muy particular el del mayorista, importa vender pero también saber comprar.

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