la_cena_de_los_jueves2 - page 116

111
JONES
botellas.
Otro caso interesante era el de don
Salvador López Pelaez, un malagueño que
se radicó en Buenos Aires en 1898, dedicán-
dose al comercio. Dos años más tarde se
instala en San Juan. Comienza despachando
uva por tren para vinificar en Buenos Aires.
Luego instaló una pequeña bodega en
Trinidad. De ahí el salto al gran estableci-
miento de Concepción, que producía los
vinos “La unión Latina”, cuyos vinos gene-
rosos y añejos —manzanilla, jerez— se
hicieron famosos en el país.
Don Pedro Guillemain había llegado pro-
cedente de Niza, en 1887 y como no traía
más que su empeño y sus deseos de progre-
sar, debió arrendar campos para comenzar
modestamente e ir creciendo. En 1.903 ya
tuvo su primera finca en Angaco Sud, la que
fue ampliando hasta completar 150 hectáre-
as. El paso siguiente fue instalar una bodega
y —visionario— fue un ferviente impulsor
de las uvas varietales y con su marca El
Aeroplano, orientó su producción a los
vinos Cabernet, Malbec, Torrontes y
Moscatel, con los que en los años 20 ya
había ganado importantes plazas de Santa
Fé y Buenos Aires.
Don Juan Sarich llegó a San Juan poco
antes de que comenzara el siglo XX, proce-
dente de Herzegovina. Vino sin un peso y
comenzó a trabajar en una cervecería. En
1.903 había logrado reunir 3.500 pesos y se
independizó instalando una licorería. En los
años 20 ya había instalado una cervecería —
denominada Río de la Plata—, promovido
el cultivo de la cebada cervecera, instalado
la primera fábrica de hielos de la provincia y
elaboraba licores, como el de gambrinus y
distintos tipos de vinos
Don Bautista Noguera, un alicantino
nacido en 1874, también en base a esfuerzo
personal se había transformado en pocos
años en agricultor y bodeguero en la locali-
dad de La Bebida, en Rivadavia.
C
omo estos habían centenares de
inmigrantes que llegaron sin dinero
y tras 15 o 20 años de esfuerzo se
habían transformado en fuertes industriales,
comerciantes o agricultores.
Pero había además infinidad de empresarios
más pequeños. Algunos de ellos crecerían
económicamente con los años.
Por ejemplo el joven Raimundo Pallucini, que
con poco más de 20 años se había instalado
con un taller y garage de automóviles
Otro joven, Eugenio Rollán, nacido en
España, a los 22 años ya se había instalado
con un taller de herrería y carpintería mecáni-
ca y fábrica de carruajes.
Otro italiano, Augusto Moretti, se había insta-
lado 15 años antes con una herrería y fábrica
de carrocerías.
Angel Capriotti había nacido en el pueblo de
Ascuripichelli, en Italia, en 1863. Con 19
años se vino a la Argentina. y se radicó en
San Juan, comenzando a trabajar como capa-
taz de una finca en Santa Lucía. Con el pro-
ducto de ese trabajo en el año 20 había podi-
do comprarse una finca de 10 hectáreas y se
había nacionalizado argentino.
Don Miguel Galvez Ruiz era un malagueño
que con 30 años se radicó en la provincia.
Establecido con comercio en Chimbas, logró
pronto una buena posición económica.
H
abía casos como los de Emilio
Gutierrez y Leoncio de la Fuente,
ambos oriundos de Valladolid, que
se radicaron en 1.900, y tenían una de las
bodegas más importantes de la provincia.
O el ruso Jaime Abner, que con 20 años y sin
saber el idioma llega en 1912 y se radica en
Caucete. Pronto instala una tienda pero, hom-
bre muy progresista, en poco tiempo logra
poner en marcha una bodega y una importante
finca,
En 1.906 había llegado un vasco, oriundo de
Viscaya, Juan José Larrea. Hizo fortuna y se
volvió a España pero poco después regresa
con su hermano Eusebio, Juan Bautista y
Paulino y se radica en Media Agua, donde se
transforma en un fuerte productor.
Entre 1.908 y 1915 se radican modestos inmi-
grantes españoles, agricultores que en su
mayoría comienzan trabajando como contra-
tistas y en pocos años logran prosperar e inde-
pendizarse, como José A. Bustelo, Ramón
Bataller Escrivá, Juan Vicente Plana, Gabriel
Riutort, Seguí, Fernando Mó, Jaime De Lara,
José Estornell, Bautista Mascarell —que insta-
ló la fábrica de cerámicos más importante de
la época—, Antonio Camenforte, Antonio
Peñafort, los Sarasúa, los Marín, Peñate, Juan
Bautista Mas Monserrat.
D
esde Italia llegan en esos años José
Baistrocchi, Tomás Sambrizzi,
Nicolás Romito, el profesor
Humberto De Sanctis, el tonelero turinés
Valentino Vicenzo Francesco Martinasso, que
daría origen a una familia muy conocida en la
provincia. Cargados de esperanzas también
llegan el sardo Giuseppe Campus, el siciliano
Juan Marinaro y en 1912 arriba Antonio
Pulenta con sus hijos, radicándose en Angaco
Sud —hoy San Martín— desde donde cons-
truirían un imperio vitivinícola. Paviolo,
Petrignani, Cisella, Cipitelli, Gattoni,
Farrugia, Baldi, Chillemi, Bracco, Tornambé,
Pizzuto y Menegazzo, son otros apellidos que
se suman.
También se suman familias de origen árabe
que serían muy progresistas. En un lapso de
Pasa a página siguiente
Otros ejemplos
José Paviolo llegó en 1915
Checre Zogbe, vino en 1903
Emilio Langlois, arribó en 1896
1...,106,107,108,109,110,111,112,113,114,115 117,118,119,120,121,122,123,124,125,126,...250
Powered by FlippingBook